lunes, 22 de abril de 2013

El valor de la Honestidad



       HONESTIDAD        
El valor de la honestidad consiste en tener claro lo más importante para nosotros y para los demás, y aplicarlo en nuestras actividades cotidianas, aun a costa de nuestra propia conveniencia.

Desde el fondo del pensamiento

Todos estamos capacitados para reconocer cuáles acciones son buenas y distinguirlas de las malas: nos lo dicen nuestro pensamiento y nuestro corazón. Esa capacidad se conoce como “conciencia moral”. La honestidad consiste en vivir y expresar esa conciencia en cada momento. En otro sentido, la honestidad significa no querer apropiarnos de algo que no hemos conseguido o que le pertenece a otro. Al compartir ese valor estamos creando un ambiente de confianza y progreso.

Para la vida diaria

° La verdad abre todas las puertas: exprésala con tu familia, con tus compañeros y amigos. Invítalos a que siempre lo hagan.

   ° Recuerda las promesas que has hecho últimamente. Si hay alguna pendiente, cúmplela. Una promesa es un compromiso.
        ° Si cometiste un error acéptalo ante los demás: “Ofrecí una respuesta equivocada en aquel momento”.
           ° No te apropies de nada por medios indebidos.

 
El mejor ejercicio es ser extremadamente honesto con nosotros mismos.

-      Sigmund  Freud
 
                                                                
El bien más grande 

La tranquilidad es uno de los tesoros más valiosos que se puedan conseguir en la vida. La mejor forma de obtenerla es aceptar siempre la verdad y actuar conforme a ella. Es un camino recto que, con gran rapidez, nos conduce a los mayores logros. Por el contrario, la mentira es un comino lleno de curvas, piedras y baches. Además, lo que consigue a través de ella, no dura y es falso. Es como un juguete defectuoso que a los pocos días deja de funcionar o se rompe. El mayor peligro de los deshonestos es que, a fuerza de mentir, llegan a confundirse tanto que ya ni ellos mismos saben cuál es la verdad. Si dijimos algo que no era cierto o nos apropiamos de lo que no nos pertenecía, las otras personas lo sabrán y ya no querrán acercarse a nosotros. Ello nos cierra las  oportunidades y la posibilidad de tener auténticos amigos. Pero en cualquier momento podemos hacer que la verdad brille como un reluciente objeto de plata.

Por el camino de la honestidad

     * Reconoce lo que sientes. ¿Te molesta algo en la escuela o en la casa? ¿Te trata alguien de manera que no te gusta? Exprésalo ahora mismo. Quien dice la verdad conquista el respeto de los demás. Todos aprenderán de tu valentía para hacerlo.
       * Si notas que alguien progresa por medios indebidos no repitas su conducta. Trata, mejor, de enseñarle cuál es la forma correcta de hacerlo. Por ejemplo, si ves a a  lguien copiar en el examen no lo imites, mejor ofrécele tu ayuda para estudiar.
     * Ten claras tus propias fallas, reconoce cuáles son los principales defectos de tu carácter. Enfréntarlos es el primer paso para irlos resolviendo y actuar con sinceridad.


     El hombre honesto no teme la luz ni la oscuridad

William Shakespeare


 

Fuente: “El libro de los valores”, Mayoral Silvia, Editorial Malsinet.




He aquí un cuento que ejemplifica el valor de la Honestidad de una manera divertida y sencilla para los niños y padres de familia:



 
 
 
 
    


 

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