En este link podrán encontrar una seria de cuentos donde se favorecen distintos valores, explorarlos y compartirlos con sus hijos, así también los videos de cuentos, puede realizar un cuento por semana; pero no olviden al final de cada uno realizar una reflexión con su hijo sobre el valor que habla.
Puntos que no hay que olvidar
No olviden realizar constantemente esta actividad para tener una convivencia y acercamiento con sus hijos
Determinen un tiempo estimado del día donde le den la importancia que se merece, sin presiones, un lugar cómodo, para que logren una total reflexión del cuento.
Pueden realizarlo ambos padres, junto con sus hijos.
Si bien no hay una concreta definición, en una frase por ejemplo, para describir que es el respeto, se lo puede designar como la consideración que se dispensa o tiene a una persona, grupo, asociación, institución, entre otros, por los valores que representan o por la trayectoria de años que los avalan. En el caso de los individuos mayores, que ya traspasaron la barrera de los setenta años o en el de los más chiquitos, existe la convención social de brindarles una consideración especial y por ejemplo es una obligación moral reconocerles y cederles los lugares en organismos o transportes públicos.
Pero además, el respeto es una actitud ante la vida que implica aceptar y comprender al otro aún cuando su forma de expresarse y su pensamiento se ubiquen en la vereda de enfrente a la nuestra. No porque piense muy distinto a mí tengo que considerar que esa persona está equivocada, castigarlo con el desprecio y la indiferencia y, por ende, faltarle el respeto.
Todos los que vivimos en una sociedad organizada y civilizada debemos entender esta premisa fundamental de la vida social que es aprender a respetar la opinión contraria del otro, porque lamentablemente, si no se respeta esta cuestión, diría yo, casi vital para el buen desarrollo y funcionamiento de una comunidad, se terminará cayendo en situaciones tan oscuras como ser las que les toca afrontar a aquellos que viven en países donde el respeto por la democracia, la libertad de prensa y de pensamiento, son sinónimos de malas palabras. En efecto, los conceptos de respeto y tolerancia parecen sólo aplicables en estados democráticos, y, más específicamente, en naciones republicanas, en las cuales se consagra la igualdad ante la ley entre las premisas elementales de convivencia. Por consiguiente, cada uno de los habitantes de estos países gozan del mismo nivel de respeto ante las instituciones y, de este modo, se aseguran un correcto sostenimiento de numerosos derechos que emanan a partir, precisamente, del concepto de respeto.
Como uno no nace con el respeto en las venas, será preciso que tanto los padres en la casa, como los maestros en la escuela, les enseñen desde los primeros años a los chicos, qué es el respeto y se los fomenten. Esta premisa, que parece casi obvia, no siempre es evidente; en circunstancias en las cuales se pierde el respeto por la autoridad de los padres o por los educadores escolares, la instalación de la falta de comprensión por los demás y la desaparición de la tolerancia pueden convertirse en moneda corriente y dar lugar a una verdadera afección del entramado social. Es por ello que el respeto no es un componente menor en la escuela, sino que forma parte de un aprendizaje esencial para la vida cotidiana de los futuros adultos.
En tanto, el respeto puede estar sustentado sobre una base de peligro, miedo o amenaza, que nada tiene que ver con el reconocimiento de un valor a alguien. Generalmente, esta situación puede darse y observarse en aquellos individuos que ostentan y exigen a los que los rodean el cumplimiento de rígidos principios, ya sea a través de la educación o, lisa y llanamente, obtienen ese respeto mediante el sometimiento y la violencia. Cuando esos principios rígidos son en realidad discutibles, queda expuesto que el respeto generado es realidad una verdadera opresión, en la cual no sólo no se logra un crecimiento de las personas que forman esa sociedad o grupo humano, sino que se advierte efectos deletéreos tanto en los presuntamente “respetados” como en aquellos que están oprimidos. Por lo tanto, no debe confundirse el real respeto con la imposición de normativas injustas y asimétricas que solamente conducen a resultados perjudiciales.
Desde Definicion ABC: http://www.definicionabc.com/social/respeto.php#ixzz2R7wT9xCZ
La responsabilidad es la habilidad para responder; se trata de la capacidad para decidir apropiadamente y con eficacia, es decir, dentro de los límites de las normas sociales y de las expectativas comúnmente aceptadas.
Por otro lado, una respuesta se considera efectiva cuando permite al niño conseguir sus objetivos que reforzarán sus sentimientos de autoestima.
Las medidas que los padres deben llevar a cabo para fomentar este valor son :
Establecer normas que sirvan como punto de referencia, las cuales el niño asumira conforme vaya creciendo.
Comience por ponerle tareas simples para luego y poco a poco ir pidiéndole otras más complejas.
Sea muy claro al decirles a sus hijos lo que usted espera de ellos.
Dígale paso a paso lo que los niños deben hacer.
Enseñele a valerse por si mismo, de enfrentarse las dificultades, de conocer el valor de las cosas, etc. Hágales ver que su esfuerzo es algo natural, no un medio para conseguir una meta.
Aunque los niños sean pequeños, debe haber algo en la casa que puedan hacer como recoger sus juguetes, poner la mesa, hacer el agua, sacudir, etc. De igual manera la responsabilidad esta presente cuando los hace concientes de que deben cumplir con los reglamentos de alguna actividad extraescolar que realicen, incluyendo las dificultades que esta conlleve. Acuerdese las tareas deben tener una dificultad moderada y progresiva, y sobre todo adecuarlas a la edad y capacidad del niño.
Nunca se reponsabilice de las tareas que los hijos deben cumplir, se les puede ayudar, orientar, asesorar, pero no asumir esas responsabilidades de forma que el niño se desentienda. Manteganse firme y no pierda la paciencia.
Una forma de fomentar la responsabilidad en los niños seria que se ocupen de las necesidades de una mascota: ( vean el video juntos)
El niño que posea sentido de la responsabilidad cosechará éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se beneficiará de las consecuencias positivas de esos éxitos.
Muchos padres creen que las recompensas por buen comportamiento son una especie de "soborno", pero las recompensas de orden material (dinero, juguetes...) sólo se convierten en sobornos si son la única técnica que se utiliza para motivar a un niño. Recompensas son aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen tambiénrecompensas que no son materiales que conviene recordar:
Hágale saber al niño, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: "has limpiado tu armario estupendamente" Proporciónele ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo con los logros del niño: "¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has hecho un trabajo muy duro limpiando el cuarto de baño" Apoye al niño cuando lo necesite: "Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo yo ahora ayudarte a hacer los deberes" Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: "Ya que tienes que ir a una reunión de los boyscouts esta noche, yo me ocupo de lavar los platos" Comparta con el niño algunas tareas de tanto en tanto, como reconocimiento a sus esfuerzos: "La verdad es que ayer dejaste tu habitación limpísima: ¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?
En ocasiones las responsabilidades de los niños producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos sean pacientes y tolerantes.
EL APRENDIZAJE DE LA RESPONSABILIDAD
A los niños que no sean considerados responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus experiencias. Enseñar a los niños a ser responsables no quiere decir enseñarles a sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán los medios, las actitudes y los recursos necesarios para valorar con eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.
Uno de los aspectos básicos de la enseñanza de responsabilidad a los niños es la cuestión: "¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?" Los niños pueden saber hacer las cosas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables. Hay algunos artificios que estimulan al niño a recordar, tretas que pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores responsabilidades:
Escriba las cosas y colóquelas en lugar visible.
No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Recordar las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre de la cual los niños pasan a depender.
Establezca costumbres lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se incrementa la capacidad de recordar de los niños.
No le dé miedo castigar al niño que se "olvida".
Acuérdese de lo que usted ha dicho. Si los padres lo olvidan, están otorgando al niño, tácitamente, permiso para hacer lo mismo.
Una vez que a los niños se les ha asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si...
...les recuerdan las cosas cuando ellos "se olvidan" ...lo hacen ellos mismos porque "es más sencillo" ...subestiman la capacidad de los hijos. ...aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables. ... hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos. ...creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son "buenos" padres.
¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?
Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.
Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:
DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO. Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.
AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES. Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a: · Resolver los problemas que crea la necesidad de tomar una decisión. · Buscar otras soluciones. · Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuencias. · Valorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.
ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.
UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD. Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.
SEA COHERENTE. Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y evidentes, no hay manera de ser coherente.
NO SEA ARBITRARIO. Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos, comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.
DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.
UN NIÑO ES RESPONSABLE SI... ...realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento. ...puede razonar lo que hace. ...no echa la culpa a los demás sistemáticamente. ...es capaz de escoger entre diferentes alternativas. ...puede jugar y trabajar a solas sin angustia. ...puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.) ...posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención. ...respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas. ...puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración. ...lleva a cabo lo que dice que va a hacer. ...reconoce sus errores.
ESTE VIDEO TE AYUDARA A FOMENTAR LA RESPONSABILIDAD EN TUS NIÑOS:
Propósito: Lograr en los padres de familia una reflexión y conciencia acerca de la importancia del valor de la cooperación; para que a través de las actividades e información que se brinda logren fomentarlo e inculcarlo dentro de su familia.
Actividad 1 contesten las siguientes preguntas y escriban sus respuestas y reflexiones:
¿ Qué significa para usted el valor de la cooperación?
¿Por qué será importante fomentarlo en su familia?
¿ Que acciones a realizado para que en sus hijos esté el valor de la cooperación?
¿En que cree que se beneficiaria su hijo al tener el valor de la cooperación?
Una vez que se tienen sus reflexiones y conocimiento acerca del valor de la cooperación, ahora puede complementar y darse una idea más amplia y completa de este valor y su relevancia en el niño, a través del siguiente link donde podrá explorar en esta pagina acerca de este valor
ahora es momento de compartir con nuestro hijos lo que es el valor de cooperación, con ayuda de los siguientes videos podrán basarse y les quede un poco más claro a ellos.
Realicen a su hijo las siguientes preguntas refiriéndose a los videos y escriban sus reflexiones
¿De que manera están ayudándose unos a otros?
¿Qué pasaría si no cooperara nadie en cada video?
¿Por que es importante que se ayuden unos a otros?
LA COOPERACIÓN EN CASA
ACTIVIDAD 3: La principal escuela de valores en los niños es en casa, es en ella donde empiezan a apropiarse de cada valor, por eso la importancia de que los padres de familia se involucren en fomentar día a día. Esta actividad consta que ponerle al niño distintas actividades en casa donde se involucre la cooperación, motivándolo hacerlo y felicitándolo por su gran desempeño. A continuación se muestran algunos ejemplo de que tareas le pueden poner para favorecerlo.
Las tareas domésticas pueden realizarse en familia, de forma divertida y ser una ocasión más para pasar un rato juntos. Fomentar la colaboración de los niños en las tareas de la casa es importante porque potencia el desarrollo de su autonomía, su sentido de la responsabilidad y fomenta el gusto por el trabajo en equipo y el respeto al grupo.
Los padres pueden iniciar o potenciar la cooperación de los niños en las tareas domésticas en cualquier momento del año.
Los niños, cuanto antes tomen conciencia de que deben colaborar en casa, antes asumirán sus responsabilidades y serán más autónomos.
Además, este paso es fundamental para educar en la convivencia y el valor del trabajo en equipo. Asumir la responsabilidad de cooperar en las tareas del hogar es una forma de incentivar la organización común y el comportamiento de respeto cotidiano entre los adultos y los niños.
Las tareas deben realizarse en función de la edad y pueden plantearse de manera atractiva. El niño se siente muy especial ante una pequeña responsabilidad. Lo que para nosotros supone un acto rutinario, para él es algo nuevo y propio de "mayores". Un buen planteamiento es proponer retos y evitar las órdenes. Por ejemplo, decir: "¿serías capaz de preparar tu desayuno?" Y celebrar siempre sus logros.
Se puede empezar por cosas sencillas como recoger y ordenar la habitación, echar la ropa sucia a lavar o ayudar a poner y recoger la mesa. Con el tiempo, pueden hacerse la cama o preparar su ropa para el día siguiente. De esta forma aprenden a mantener el orden y la limpieza. Además valorarán el esfuerzo que requieren las tareas domésticas.
Algo que les divierte mucho a los niños es cocinar. Pueden ayudar a preparar platos o elaborar recetas sencillas. También resulta divertido hacer la compra con papá o mamá. Llevar el carrito, pesar las verduras y pegarles la etiqueta del precio o elegir algún capricho.
Implicar al niño en el quehacer doméstico, ofrece además la oportunidad de aportarle conductas saludables y ecológicas, acerca de los alimentos, en la cocina y la compra, con el gasto de agua, el uso de los detergentes, y el reciclado.
El valor de la honestidad consiste en tener claro lo
más importante para nosotros y para los demás, y aplicarlo en nuestras
actividades cotidianas, aun a costa de nuestra propia conveniencia.
Desde
el fondo del pensamiento
Todos estamos capacitados para reconocer cuáles
acciones son buenas y distinguirlas de las malas: nos lo dicen nuestro
pensamiento y nuestro corazón. Esa capacidad se conoce como “conciencia moral”.
La honestidad consiste en vivir y expresar esa conciencia en cada momento. En
otro sentido, la honestidad significa no querer apropiarnos de algo que no
hemos conseguido o que le pertenece a otro. Al compartir ese valor estamos
creando un ambiente de confianza y progreso.
Para la vida diaria
° La verdad abre todas las puertas: exprésala con tu
familia, con tus compañeros y amigos. Invítalos a que siempre lo hagan.
° Recuerda las promesas que has hecho últimamente. Si
hay alguna pendiente, cúmplela. Una promesa es un compromiso.
° Si cometiste un error acéptalo ante los demás:
“Ofrecí una respuesta equivocada en aquel momento”.
° No te apropies de nada por medios indebidos.
El mejor
ejercicio es ser extremadamente honesto con nosotros mismos.
-SigmundFreud
El bien más grande
La tranquilidad es uno de los tesoros más valiosos que se puedan
conseguir en la vida. La mejor forma de obtenerla es aceptar siempre la verdad
y actuar conforme a ella. Es un camino recto que, con gran rapidez, nos conduce
a los mayores logros. Por el contrario, la mentira es un comino lleno de
curvas, piedras y baches. Además, lo que consigue a través de ella, no dura y
es falso. Es como un juguete defectuoso que a los pocos días deja de funcionar
o se rompe. El mayor peligro de los deshonestos es que, a fuerza de mentir,
llegan a confundirse tanto que ya ni ellos mismos saben cuál es la verdad. Si
dijimos algo que no era cierto o nos apropiamos de lo que no nos pertenecía,
las otras personas lo sabrán y ya no querrán acercarse a nosotros. Ello nos cierra
las oportunidades y la posibilidad de
tener auténticos amigos. Pero en cualquier momento podemos hacer que la verdad
brille como un reluciente objeto de plata.
Por el camino de la
honestidad
* Reconoce lo que sientes. ¿Te molesta algo en la
escuela o en la casa? ¿Te trata alguien de manera que no te gusta? Exprésalo
ahora mismo. Quien dice la verdad conquista el respeto de los demás. Todos
aprenderán de tu valentía para hacerlo.
* Si notas que alguien progresa por medios indebidos
no repitas su conducta. Trata, mejor, de enseñarle cuál es la forma correcta de
hacerlo. Por ejemplo, si ves a a lguien copiar en el examen no lo imites, mejor
ofrécele tu ayuda para estudiar.
* Ten claras tus propias fallas, reconoce cuáles son
los principales defectos de tu carácter. Enfréntarlos es el primer paso para
irlos resolviendo y actuar con sinceridad.
El hombre honesto no teme la luz ni la oscuridad
William Shakespeare
Fuente: “El libro de los valores”, Mayoral Silvia, Editorial Malsinet.
He aquí
un cuento que ejemplifica el valor de la Honestidad de una manera divertida y
sencilla para los niños y padres de familia: